Más de alguna vez debe haber escuchado sobre el carácter positivo de desarrollar en una empresa la RSE o la RSC (Responsabilidad Social Corporativa). Pero en realidad, se sabe qué aspectos involucra aplicar RSE en una organización. Sobre las tendencias y el diagnóstico al empresariado chileno, hablamos con dos académicos los que postulan en términos generales, que aún hay sectores en los que “queda mucho camino por recorrer”.

Así es como lo expresa Verónica Rodríguez, Directora de Carrera de Relaciones Públicas de Udla. La académica liga la preocupación por aplicar la RSE, a un factor “necesario” en aspectos de “sustentabilidad” y “competitividad” de la empresa, algo así como parte de una estrategia de empresa, “la responsabilidad social debiera entenderse como una visión de negocios necesaria para la sustentabilidad y competitividad de las empresas. Ahora bien, en Chile, este concepto lo tienen asumido las empresas internacionales con asentamiento en nuestro país y las nacionales que entran en la categoría de . Este tipo de organizaciones cree en la integración armónica de aspectos como el respeto por los valores éticos, público interno, la comunidad y el medioambiente. Sin embargo, las medianas empresas, a mi juicio, les queda mucho camino por recorrer en esta área. Las pequeñas pueden tener todas las intenciones, pero por una cuestión de recursos se limitan –en general- a cumplir con las leyes y normas.”

Un estilo que llega a Chile de la mano de empresas internacionales que aplican esta esta herramienta a sus estrategias corporativas. Un modelo del que saben es muy valorado por sus consumidores a nivel mundial siendo además una clara ventaja competitiva en relación al mercado chileno, “Las grandes empresas u organizaciones, le conceden a la RSE la importancia que ésta tiene a nivel internacional. Es más, muchas de ellas están suscritas al Pacto Global de las Naciones Unidas que impulsa en el mundo empresarial el  apoyo y la práctica, en sus ámbitos de influencia, de valores fundamentales en las esferas de los derechos humanos, las condiciones de trabajo, el medio ambiente y la lucha contra la corrupción”, explica Rodríguez, quien agrega que “este tipo de organizaciones toman a la RSE como un modelo de gestión necesario para la consecución de sus objetivos. Saben que sus públicos consideran a la RSE como un elemento diferenciador a la hora de tomar una decisión de compra”.

Por otro lado el académico Ismael Romero, Director de la Escuela de Ingeniería Comercial de Udla y MBA de Loyola University in Maryland, E.E.U.U., comparte la visión del poco desarrollo que la RSE tiene en las empresas nacionales, resaltando el ámbito minero como uno de los más avanzados en esta materia, “vemos que mayoritariamente la RSE está presente en la industria minera y en empresas orientadas a la actividad industrial. Las empresas que no posean planes de RSE se verán perjudicadas en la práctica, al querer exportar, pues se exigen este tipo de planes como mitigación muchas veces de daños o perjuicios ocasionados por la actividad propia de la empresa”, enfatizando que la incorporación de Chile en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), debería afectar positivamente en el proceso, “las empresas en Chile están recién comenzando este proceso y la incorporación a la OCDE ha presionado para que este proceso sea más rápido. Aunque actualmente la aplicación de las normas y planes de RSE no es obligación legal, si lo es de hecho, al exigirle a las exportadores que presenten estos planes”, puntualiza Romero.

LAS EMPRESAS CHILENAS EN EL MUNDO
La tendencia mundial indica que los inversionistas, a nivel internacional, están cada vez más interesados en hacer negocios con compañías comprometidas con la sustentabilidad corporativa, y eso lo estamos viendo en algunas organizaciones con la aplicación de normativas como las ISO 26.000, medidas que influyen directamente en el desarrollo de la RSE, “en Chile ha aumentado el número de empresarios que cree en la integración de factores como éxito económico con aspectos medioambientales y sociales. Se están dando cuenta que es una ventaja competitiva en lo que a intercambio comercial se refiere. Es más, existe la ISO 26.000 que viene a ser una guía que establece líneas en materia de Responsabilidad Social. Si bien, no tiene el carácter de regulatoria o de uso contractual, no cabe duda que las empresas a nivel mundial, tenderán a exigir a sus proveedores que estén adscritos a ella” finaliza la Directora de Carrera de Relaciones Públicas de Udla.

 

 

Fuente: La Tercera